
María del Mar Gómez Guerra
Un buen día las musas llegaron a mi vida mostrándome la magia literaria. Me obsequiaron con la creatividad y me iniciaron en el arte de la escritura. Me convirtieron en escritora de sueños en forma de cuentos, de historias poéticas y relatos fascinantes impregnados con mensajes de evolución espiritual. En ese instante mi vida tomaría un nuevo rumbo. Sin embargo, escribir no sería suficiente. En mi pecho latía la imperiosa necesidad de compartir lo escrito.

